Sonora en la literatura francesa

Por Josué Barrera

Antes de que un autor o autora sonorense escribiera una novela sobre su región, el estado de Sonora fue el escenario de varias novelas de autores franceses antes de la mitad del siglo XIX.

La primera novela francesa que se tiene registro de una descripción de Sonora es El cazador nómada de Gabriel Ferry, publicada en las primeras décadas del siglo XIX. Al traducir literalmente el título original en francés, el nombre sería El corredor de los bosques o los buscadores de oro. Cuando en 1945 se tradujo al español, se nombró tal como la conocemos.

Este autor, cuyo nombre real era Eugène Louis Gabriel Ferry de Bellemare, nació en Grenoble, Francia en 1809. Gracias a que estuvo más de 7 años en México por motivos de trabajo, algunas de sus novelas se ambientan en California y Sonora. Uno de sus libros que retrata Sonora es Escenas de la vida salvaje en México. En sus novelas, el autor menciona a Sonora como un gran territorio rico en metales como el oro y la plata. No era de extrañarse que después de la publicación de sus novelas sobre el estado, empresarios y aventureros franceses decidieran visitar el corredor de California-Sonora en busca de la riqueza descrita en su literatura. En 1852, a los 41 años, el barco en el que viajaba Gabriel Ferry a California, se incendió por causa de un rayo. El primer gran novelista extranjero sobre Sonora murió en el mar, como si fuera escena de una de sus novelas.

Paul Duplessis fue otro novelista francés que describió el territorio del estado de Occidente. Su novela La Sonora y Un mundo desconocido, transcurren en lo que hoy es el territorio sinaloense, sin embargo, en el caso de la primera, conserva el nombre con alusión a nuestro estado. Duplessis y Ferry construyeron una imagen de Sonora en la literatura universal, y al mismo tiempo, difundieron la idea, a través de sus novelas, de que el estado era rico en oro.

En 1858 se publicó Los tramperos del Arkansas de Gustavo Aimard, cuyo nombre real era Olivier Groux, la cual fue su primera novela. Así como otros autores de su generación, él también tuvo una vida errante: desde chico se fue a América, viviendo en Chile, Argentina y Estados Unidos. También radicó breves temporadas en España y Turquía. Sus novelas tratan sobre aventuras, tal es el caso de su primer libro. Fue un autor popular en Francia ya que describía historias ubicadas en el lejano oeste. Nació en París en 1818 y falleció en la capital francesa en 1883.

A partir de que las novelas de estos tres autores se volvían populares en Francia, crecía el interés por conocer el noroeste de México. Lo que escribieron los autores franceses durante el siglo XIX fue sobre la minería, los grupos originarios, la geografía y las aventuras de los propios franceses en nuestro territorio. Aunque en el siglo XIX no se podía disponer de portadas que incluyeran imágenes, en el siglo XX ha dominado el aspecto visual en las carátulas de los libros. Este imaginario visual de los paisajes se refleja en las portadas más recientes de sus libros.

Si hablamos de historias sobre el viejo Oeste, no tenemos duda de que el paisaje forma un elemento clave en nuestro imaginario. El territorio sonorense formó parte de ese primer imaginario del viejo Oeste construido en la literatura desde Francia por estos tres novelistas y reforzado por autores posteriores. Después de que Arizona, Nuevo México y California formaran parte de los Estados Unidos, el llamado Old West se centró en estos territorios norteamericanos.

Es probable que estas narraciones impulsaran el objetivo que tuvo Gastón de Raosset-Boulbon de invadir la región en dos ocasiones. Otros autores franceses que visitaron el estado o que escribieron sobre Sonora, cuento un total de 38, fueron: Charles Cambier, Eugene Duflot de Morfas, Mathie de Fossey, Michael Chevalier, Conrad Malte Brun, Hypolite Coppey, André Levasseur, J. S. Morentrout, Philippe Martinet, Dr. Dalliez, J. B. Pigné-Dupuytren, Ernest de Vigneaux, Henri de La Madélene, A. de Lachapelle, Jean Alexis de Gabriac, P. Nye, Achille Bazaine, P. Laur, E. de Fleury, Charles Lambertine, Joseph La Madelene, Marqués de Montholon, Gustav Leon Niox, Henry Ternaux Campans, Armando Alejandro de Castagny, Ch. Thiele, Alphonse Dano, Ludovic Chambon, George Fleury, Louis Lejeune, A. Dillon, Capitán Guillet, Alphose Louis Pinart, Guillemin Taragre, Charles Brasser de Bourbourg, León Diguet, Jean F. De Nadaillac, M. A. Zeltner, entre otros más.

En las últimas décadas del siglo XIX, la cultura francesa impregnó con gran notoriedad nuestro país. En la época del Porfiriato, creció la comunicación entre ambos países. La influencia francesa se hizo notar en la arquitectura, moda, música y en la literatura romántica que leían los lectores mexicanos decimonónicos.

Un siglo después de esa primera ola de novelas francesas ambientadas en el noroeste de México, un joven escritor y político de San Miguel de Horcasitas, llamado Juan de Dios Bojórquez, realizó la ruta contraria a esa larga lista de franceses que vinieron a México. Visitó la capital francesa en 1929. Dicha experiencia la escribió en el libro de crónicas Paseando por París, notas de viaje.

Bibliografía

Almada Bay, Ignacio. Francia en Sonora. Instituto Sonorense de Cultura, 1993.

Iturriaga, José N. Miradas extranjeras a Sonora. Siglo XVI al XXI. Instituto Sonorense de Cultura y Elefanta editorial, 2020.

Luna, Francisco. La cruz de la parroquia. Instituto Sonorense de Cultura, 2003.

Un comentario en “Sonora en la literatura francesa

  1. Pingback: Artículos

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s