Adela Arriola: una poeta del siglo XIX en Sonora

Por Josué Barrera

La literatura no solo se encuentra en los libros. Si revisamos los periódicos y revistas, sobre todo la prensa del siglo XIX, podemos descubrir una amplia variedad de expresiones literarias: desde fragmentos de novelas de autores europeos, hasta relatos o poemas de lectores aficionados. Si seguimos los rastros correctos, podemos encontrar obra inédita de gran valor histórico.

A este último grupo pertenece Adela Arriola, la primera mujer poeta en Sonora. Se conoce poco sobre ella. Se sabe que nació en Hermosillo en 1857. Su padre fue Antonio Arriola, quien se dedicó a la música, y su madre fue Concepción Palma de Arriola. Existen varias referencias de que Adela fue maestra, pero se desconoce si de una escuela pública, privada o de música. La docencia era la única carrera en donde la mujer de su tiempo podía estar en contacto con la lectura. Al analizar el ritmo de su poesía, se puede inferir que tuvo acceso a libros en una época en donde hasta 1888 hubo la primera bibliotecas públicas y en los últimos años del siglo la primera librería contemporánea.

Cuando la primavera

de matizadas flores

los valles y los campos

empieza a revestir,

también los pensamientos

de espléndidos colores,

a florecer empieza

en mi feraz jardín.

Fragmento de “A un pensamiento”

A diferencia de los lectores aficionados que publicaron poesía de manera esporádica en la prensa local, Adela Arriola publicó también en periódicos de la Ciudad de México, Michoacán y Arizona. Además dos de sus poemas fueron antologados en el libro Poetisas mexicanas: Siglos XVI, XVII, XVIII y XIX, coordinado por José M. Vigil y publicado en 1893. Al formar parte de esa antología, Arriola trascendió el estado y fue leída no solo junto a sus contemporáneas poetas, sino al lado de las mujeres que escribieron en siglos anteriores.

En la prensa de mitad del siglo XIX era común que publicaran poemas sin mencionar el nombre del autor o autora, o diciendo solamente que se trataba de una mujer. Aunque es seguro que Adela no fue la primera mujer en escribir y publicar en Sonora, hasta el momento su poesía es el registro más antiguo de poemas escritos por una mujer, y por lo tanto, su valor es inmenso.

Acerca de su obra hay una referencia en donde señalan que publicó un libro en 1878, pero no se ha encontrado datos bibliográficos ni otra referencia de dicha publicación. En caso de ser cierto, el libro sería una proeza ya que lo escribió una mujer de Hermosillo con veintiún años de edad. En ese periodo de tiempo no era fácil publicar en Sonora por las pocas imprentas comerciales que había. El gobierno estatal dominaba las publicaciones y los discursos.

Entre 1880 y 1911, de acuerdo al historiador Eduardo W. Villa, se desarrolló una “edad de oro para las letras sonorenses”. La prensa de la época incluyó con frecuencia poemas y relatos en sus interiores. En este contexto comenzó a publicar Arriola. Entre los poemas encontrados en distintos periódicos, resaltan dos cuyos contextos se pueden deducir con facilidad, lo cual refleja que la poeta escribía quizá sin tener la intención de reunir textos para publicar un libro.

El primer caso es sobre Ángela Peralta. Esta cantante mexicana de ópera de fama internacional se presentó en Hermosillo el 1 de julio de 1883. Se conocen dos poemas de Adela dedicados a esta cantante. Uno se incluye en la Antología de poetas sonorenses y el otro lo encontramos en el periódico El fronterizo impreso en Arizona con fecha del 11 de agosto de ese mismo año. Al ser músico su padre, es posible que ella heredara el gusto por esta disciplina artística y la presentación de Ángela Peralta le haya dejado una gran impresión. Diecinueve días después de escribir el poema, la cantante falleció en Mazatlán a causa de la fiebre amarilla.

Aún vibra en mis oídos de tu acento

la suave y melancólica ternura,

e inunda el corazón y el pensamiento

de tu inspirado canto la dulzura

Fragmento de “A la eminente artista Ángela Peralta de Castera”

El segundo caso es el fallecimiento de su padre. El 14 de mayo de 1885 escribió un poema dedicado a su padre, el cual se publicó en diciembre del mismo año.

Y fue tu voz el armonioso acento

que dulcemente me adurmió en la cuna.

¡Fue tu mirada el rayo de la luna

que a mi poesía dio inspiración!

Fragmento de “A la querida memoria de mi padre Sr. D. Antonio Arriola”

En 1885 y 1886 publicó en El diario del hogar de la Ciudad de México. Entre 1891 y 1894 colaboró en el periódico político y literario El átomo de Tancítaro de Michoacán. En el diario El fronterizo de Arizona, en donde también llegó a publicar varios poemas, el martes 4 de febrero de 1890 mencionaba:

Con el título de “La crónica”, ha comenzado a publicarse en Guaymas, Sonora, un bien escrito e interesante semanario. Es redactador y propietario el provechoso joven Don Alfredo Díaz Velasco, y forman su cuerpo de colaboradores la simpática e inteligente poetiza Srita. Adela Arriola…”

Adela Arriola falleció el 7 de julio de 1900 en Hermosillo por causa de nefritis. Tenía 42 años.

¿Qué será más gratificante que la obra trascienda más allá de los datos biográficos? Adela Arriola marca un precedente valioso en la historiografía de la literatura en Sonora, ya que es la primera mujer que publica con periodicidad en la prensa de la época y se le reconoce en vida al incluirla en una importante antología poética internacional.

¿Qué se pensaba a finales del siglo XIX? ¿Cuál era su idea del amor y del romanticismo en un México muy distinto al actual? La poesía de Arriola puede responder estas preguntas. Anclada en el romanticismo decimonónico que cobijó el país hasta la caída del porfiriato, Arriola abrió una tradición poética femenina en el estado que no ha sido estudiada. Antecede a la primera generación de mujeres escritoras que colaboraron en distintos medios y publicaron libros durante la década de 1940.

Pero más allá del género, Adela es de las pocas personas de Sonora que deja una obra literaria poética en el siglo XIX al lado de Enrique Quijada y Alfredo Díaz Velasco (dos poetas que tampoco se han estudiado). El primero murió en 1897 y el segundo en 1904. Aunque hay autores como Facundo Bernal y Alfonso Iberri que nacieron en el siglo XIX, sus respectivas obras se desarrollaron sobre todo en las primeras décadas del siglo XX.

Hasta el momento he podido recopilar dieciséis poemas publicados en varios periódicos y en dos antologías, los cuales integran el libro inédito Ese idioma la poesía, recopilado por un servidor. Estoy seguro que en archivos históricos y hemerotecas del país se han de encontrar más textos suyos. Conforme inicie el interés en estudiarla sabremos más de ella. Por el momento nos queda conocerla e imaginarla a través de los versos que han estado ocultos por más de un siglo.

*Este texto se publicó en la revista Casa del tiempo de la Universidad Autónoma Metropolitana en 2021.

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