La imprenta llega a Sonora

Por Josué Barrera

Aunque se trataba de una máquina grande y pesada, que seguramente la transportaron desarmada al lado de la única persona que la sabía usar, la llegada de la imprenta al territorio sonorense marcó una nueva época para la escritura, lectura y pensamiento de sus habitantes, dentro de un contexto nacional que celebraba la libertad de prensa.

Al ser parte del Estado de Occidente, Sinaloa y Sonora compartieron una misma máquina. Francisco R. Almada menciona que la primera publicación fue en septiembre de 1825 en El fuerte Sinaloa, el cual se trató de un contrato celebrado por el gobernador Elías González y don José Antonio Heredia, para el establecimiento de una Casa de Moneda.

De acuerdo con el historiador Hector R. Olea, la primera imprenta en Sonora, antes de su división con Sinaloa, llegó entre noviembre de 1825 y abril de 1826. El primer impreso se llamó Estado general que manifiesta los productos que han rendido las rentas de este estado, y los gastos que han de cubrir, desde 1ero. De noviembre de 1824, hasta el 31 de diciembre de 1825. Este documento se fecha el 4 de marzo de 1826 en El Fuerte con la firma de Nicolás María Gaxiola. Sin embargo, Francisco R. Almada asegura que fue a finales de 1827.

El primer libro impreso parece ser Colección de decretos expedidos por el honorable Congreso de Occidente. Son dos tomos, el primer abarca del 12 de septiembre de 1824 hasta el 31 de octubre de 1825. Este libro encuadernado a mano, mide 21 x 15 ctm y tiene 89 páginas con papel de lino blanco. El segundo tomo tiene las mismas características pero es de 180 páginas y editado en 1826.

Hay una disputa sobre el primer periódico impreso en el territorio sonorense. Según Eduardo W. Villa, fue La Aurora en Occidente, quien asegura poseer el número 5 con la fecha del 31 de julio de 1828. Para Hector R. Olea, el primero fue Opinión pública de Occidente, fechado, el número 7, a 20 de agosto de 1829, e impreso en la imprenta del Supremo Gobierno ubicada en Álamos.

Otro impreso en Álamos en la misma imprenta a cargo de José Felipe Gómez fue La representación que el Congreso del Estado dirige al escmo. Sr. Vice-presidente a favor de los militares que se adhirieron al pronunciamiento de Aconchi, con fecha del 6 de mayo de 1830.

Al separarse Sinaloa y Sonora en 1831, la imprenta se quedó en el segundo estado. Sonora tuvo que imprimir en el estado de Chihuahua por dos años. En 1833 se pudo adquirir la primera imprenta y fue instalada en su capital, en Arizpe, a cargo del chihuahuense José María Almón. Por su parte, en 1838, el taller que contenía la primera imprenta del estado de Occidente y que se había quedado en Sinaloa, fue destrozado por elementos federales al mando de José Urrea.

Es probable que la primera imprenta en Sonora se haya comprado en Guadalajara, pues hay registros del interés que tenía el entonces gobernador Escalante. También se conoce que una parte del equipo tipográfico se quedó en Guaymas, por lo que se asume que la imprenta entró por el puerto, y después, dicho faltante se envío a Hermosillo en donde se conservó por un largo tiempo y posteriormente fueron remitidas a Arizpe en 1835.

Otros dos periódicos que han transcendido y que fueron impresos en esa década que iba iniciando fueron El federalista en Ures en 1835 y El restaurador en Arizpe en 1838. El matiz de estas primeras imprentas y publicaciones era de corte oficial.

En 1845 inició sus actividades la primera imprenta comercial y particular, llamada La libertad, situada en Guaymas a cargo de Joaquín Covarrubias, en donde se imprimió el periódico El Conciliador.

El 11 de julio de 1852, el Coronel Pedro Valdés junto con un grupo de extranjeros, tomaron la ciudad de Mazatlán, secuestraron al gobernador de Sinaloa y saquearon gran parte de los archivos históricos. En esta documentación extraviada se perdió la información exacta de la primera imprenta del Estado de Occidente.

Aunque se tengan imprecisiones sobre el título de los primeros periódicos y no se cuenten con las fechas exactas, lo que sí podemos saber es quienes fueron los tres primeros impresores en Sonora.

José Felipe Gómez fue un tipógrafo que llegó al estado de Occidente con la primera imprenta que fue ubicada en la ciudad de El Fuerte en el segundo semestre de 1825. Siendo director de la imprenta, llegó junto con ella a Álamos a finales de 1827, en donde imprimió las primeras hojas de un periódico en territorio sonorense. Al separarse el estado de Occidente, regresó a Sinaloa y fue diputado local, secretario de Gobierno y gobernador interino.

José María Almón nació en la ciudad de Chihuahua en 1807 e ingresó como meritorio en la imprenta de dicho estado el 1 de enero de 1826, ascendió a oficial primero y el 20 de agosto de 1833 el Gobierno del Estado le extendió nombramiento como director de la imprenta local. Posteriormente fue el primer impresor en Sonora con posterioridad a la división del Estado de Occidente. Desempeñó dicho cargo de 1833 hasta 1837 al regresar a su estado natal.

El tercer impresor fue Jesús P. Siqueiros, oriundo de Ures. Llegó a ser Director de la imprenta del Gobierno del estado de Sonora desde 1837. Se considera el primer tipógrafo de origen sonorense. Por mucho tiempo también practicó la medicina a la par de dirigir la imprenta del estado. Algunos de sus descendientes han tenido una relación estrecha con el trabajo en las imprentas. Murió en Hermosillo el 13 de enero de 1890. El bisnieto de este tercer impresor, fue el historiador y sacerdote Ernesto López Yescas.

Como podemos ver, la historia del inicio de la imprenta en Sonora ha sido motivo de discusiones, debates y disputas por historiadores de la categoría de Eduardo W. Villa, Fernando Pesqueira, Francisco R. Almada y Héctor R. Olea. Todos se proclaman vencedores, pero nadie ha ganado. Hay momentos históricos, que por más que quisiéramos, nunca podremos conocer. Tal vez este episodio de la historia de la escritura y lectura en Sonora, es uno de ellos. Eso no limita el trabajo incesante de la imprenta, que desde entonces, desde el norte hasta el sur, abarcando la sierra, costa y desiertos, estando en talleres, reclusorios, escuelas, periódicos y seminarios religiosos, no se ha detenido en el estado.

Bibliografía

Almada, Francisco R. Diccionario de historia, geografía y biografía sonorense. ISC, 1990.

Moncada, Carlos. Dos siglos de periodismo en Sonora. Ediciones EM, 2000.

Olea, Héctor R. La primera imprenta en las provincias de Sonora y Sinaloa. Editorial Villegas, 1943.

Villa, Eduardo W. “El periodismo en Sonora”. Consultado el 10 de septiembre de 2021 en: https://www.historicas.unam.mx/publicaciones/publicadigital/libros/lecturas/T3/LHMT3_065.pdf

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